Eso creo yo…sobre Can Yaman, y volverse tarumba. (sólo para albatras)

Y qué pasa cuando tú, mujer hecha y derecha (de las que fue a EGB, dejémoslo en cuarenta y tantos, de las que escriben los WhatsApp con las palabras enteras y sus acentos incluidos ) con dos dedos de frente, (o eso crees tú), con una vida personal satisfactoria, centrada en tu trabajo, cultureta (o eso crees tú también) en fin una mujer adulta y aparentemente equilibrada y normal, se vuelve completamente tarumba, por un actor turco que no llega a los 30 llamado Can Yaman, (vamos que podría ser su madre, una madre joven eso sí, incluso diría que precoz, que no soy tan mayor…).
SEGÚN LA RAE
Tarumba
volver a alguien tarumba
- verb. coloq. Atolondrarlo, confundirlo. U. t. con el verbo c. prnl.
Propongo una segunda acepción: “lo que sucede cuando descubres a Can Yaman”
Sí tarumba, sí atolondrada, y sí muy confundida…no encuentro otras palabras que describa mejor, esta especie de locura (colectiva me consta, porque no soy la única loca) que ni yo misma entiendo ¿será que aquello de la pasión turca, de la que hablaba Gala es algo real? (y encima el protagonista de la novela de Gala se llama Yaman, ¿será una señal?) puedo prometer y prometo y a Dios pongo por testigo que nunca he sido fan loca de ningún hombre buenorro. Es más, me costaba entender, a la vez que me daba vergüenza ajena, a esas hordas de mujeres que hacían cosas absurdas como tirarle bragas y sujetadores a Jesulín de Ubrique cuando iban a ver sus corridas y les cantaba aquello de “toa, toa, toa, te necesito toa…” (sí Jesulín, ya he dicho que cuarenta y tantos) y eso que precisamente buenorro, Jesulín…permitidme que discrepe.
En fin, que mi espíritu indi y alternativo (o eso creo yo) me impedía entender y compartir esas locuras desatadas hacia hombretones buenorros. Que sí, que no digo que me molestase mirarlos, pero desde luego no despertaban en mi mayor interés. Pero claro, eso era hasta que conocí a Can Yaman, (y aquí viene un suspiro, ay!!!) y entonces he empezado a entender muchas cosas. Lo primero os pido perdón amigas, no seré yo la que juzgue a nadie por tirar sujetadores, qué queréis que os diga este hombre despierta en mí una atracción canina, unos instintos muy primitivos difíciles de entender desde fuera, vamos que le mordería si le tuviera a mano, y sí, afirmativo, me he convertido en una de esas fans locas de las que me reía, que shippean y cruchean y hasta ven capítulos de 2 horas en turco y sin subtítulos, y eso que hasta hace dos días no sabía ni qué era shippear. Y por supuesto siempre negaré haber escrito estas palabras porque yo soy una mujer equilibrada y madura (o eso creo yo), pero también soy amante del arte y objetivamente cuan David de Miguel Ángel, a este hombre habría que esculpirlo. (o eso creo yo).
«…por supuesto siempre negaré haber escrito estas palabras porque yo soy una mujer equilibrada y madura (o eso creo yo), pero también soy amante del arte y objetivamente cuan David de Miguel Ángel, a este hombre habría que esculpirlo. (o eso creo yo)».


Me enganché a la serie Erkenci Kus, algo sorprendente, porque digamos que soy especialmente exigente con las series, cinéfila radical y desde luego la novela turca no estaba en mi radar, más bien en el polo opuesto (o eso creía yo). Nunca pensé que podría llegar a gustarme una serie turca, con la que además me topé por casualidad, pero no sólo me ha gustado, si no que ya hasta la veo en bucle y sin descanso, ¿qué me está pasando? no me reconozco ni a mí misma, pero si, confieso, me gusta, es más me encanta y “estoy shippando lo máximo” (nunca hubiera utilizado antes esta expresión, pero chica soy otra yo) con la relación entre Can y Demet y entre Can y Sanem, qué queréis que os diga, esa forma que tienen de mirarse, de hablarse, de susurrarse, nunca he visto una cosa igual en pantalla, esa química es imposible de reproducir, y encima son tan guapos, tan buenos actores, hacen una pareja tan maravillosa, y me transmiten tanto, que hasta me pongo cursi y ñoña, que no lo soy (o eso creo yo).
Y sí confieso me han inyectado una buena dosis de romanticismo y vivo la historia de la serie, y la suya propia (porque aquí hay tomate sí o sí) y shippeo todo el día, soy una albatra más y me encanta, es tan divertido seguir en las redes los comentarios de otras locas como yo (o incluso más, que las hay, o eso creo yo) que si Can esto que si Can lo otro, comentarios de fotos donde yo sinceramente no veo nada pero otras ven muy claramente besos, abrazos y de todo. Y vamos ya no puedo pasar un día sin saber qué han hecho Can y Demet, porque ella también me gusta he de decir, y quiero que estén siempre juntos, que se casen, que tengan hijos, que pongan una cámara en su habitación, en el gimnasio, que retransmitan sus vacaciones, sus series de abdominales, quiero saberlo todo y verlo todo….definitivamente me he vuelto loca, tarumba total (o eso creo yo).
Vocabulario Básico
Traducción: Can y Demet forever. #Candem
Crush: flechazo, amor a primera vista, tiene una connotación completamente platónica.
Traducción: ver a Can y desmayarse al instante. #mehequedaomuerta
Foto: IG de Can Yaman



